Querido yo del pasado:
He venido para avisarte. Soy tú. Lo he visto todo. Sé que es tarde, pero debo enseñarte algo. Coge el coche.
Querido yo del pasado:
Sé que has hecho trizas mi primera nota. Encontrarás más. Te lo dije, te conozco. ¿Te has preguntado dónde está tu mujer? Confía en mí, coge el coche.
Querido yo del pasado:
Comienzas a asustarte pero te pica la curiosidad. Piensas, “¿quién me ha preparado esta broma de mal gusto?” No es una broma, necesito que veas algo. Coge el coche.
Querido yo del pasado:
Bien, necesitarás un café para poder conducir de un tirón hasta la casa de la montaña. Está lejos y estás dudando. Nuestra absurda y monótona vida está a punto de cambiar. Decídete.
Querido yo del pasado:
Entra sigilosamente. Ella está aquí, pero no está sola. Lo sospechabas, pero no te atrevías a confirmarlo. Está aquí, está con él.
Querido yo del pasado:
Esa zorra te ha amargado la vida, pero no sabes cómo dejarla. Yo estoy de tu parte, ya lo he vivido. Estás asustado, pero la rabia empieza a dominarte. Haznos un favor y sube discretamente las escaleras.
Querido yo del pasado:
Están en la habitación del fondo. Puedes notar su presencia. Disfrutan haciéndote sufrir. Se ríen de nosotros mientras retozan en tu cama. La odias. Tu exasperación comienza a oscurecerte el alma.
Querido yo del pasado:
Sólo tienes que abrir la puerta y hacerlo. Líbrate de esa puta descarada. Mátala.
Querido yo del futuro:
No alcanzo a comprender cuál ha sido tu motivación para semejante treta. Quizás su carácter haya llegado en el futuro a límites inaguantables. Ya no tiene importancia, pues su sangre cubre ahora nuestra cama y parte de la alfombra. Acertaste, estaba aquí. Pero ella no tenía a nadie a su lado y yo no tenía tiempo para rectificar. De todas formas, te perdono. Eres yo, me lo debo. Espero seas tan magnánimo conmigo. Siento que tu vida penda de la mía, pero no podré soportar la culpa. Hasta nunca, futuro yo.
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martes, 22 de enero de 2013
domingo, 20 de enero de 2013
Competencias
Muy señores míos:
Quisiera expresarles mi preocupación por el paradero de mi vecino, el señor Matías (anexo señas concretas en carta adjunta). Hace dos días que el susodicho no aparece por su domicilio y, considerando que no me consta que tenga familia, me inquieta la sospecha de que algo haya podido ocurrirle. Les ruego investiguen el paradero del mencionado.
Se despide atentamente,
Francisco Pardo.
Estimado señor Pardo,
Respondemos a su solicitud con número 233.241.789 comunicándole que el asunto que expone no es competencia del Ayuntamiento sino de la Policía Municipal.
Cordialmente,
Ayuntamiento de Torre La Nueva
Señores:
La policía insiste en convencerme de que la supuesta amante del señor Matías ha declarado que el aludido se ha mudado a las islas Fiyi. ¡Qué va a mudarse! ¡Si odia la playa! Cierto es que el piso estaba vacío cuando una patrulla se personó a comprobar el domicilio, pero a mí no me engañan. Oigo ruidos sospechosos por las noches. Algo grave ha sucedido.
Saludos,
Francisco Pardo.
Estimado señor Pardo,
Respondemos a su solicitud con número 233.241.945 comunicándole que el asunto que expone no es competencia del Ayuntamiento sino de la Policía Municipal.
Cordialmente,
Ayuntamiento de Torre La Nueva
Un olor nauseabundo llega desde el piso del señor Matías y gritos aterradores reclaman mi atención desde su rellano. ¡Ayúdenme! Hagan algo, ¡lo que sea!
Estimado señor Pardo,
Respondemos a su solicitud con número 234.110.004 comunicándole que el asunto que expone no es competencia del Ayuntamiento sino de la Policía Municipal.
Cordialmente,
Ayuntamiento de Torre La Nueva
Apreciados señores:
Como podrán comprobar, les escribo desde mi nuevo domicilio. Descanso mucho más tranquilo desde que logré acabar con el olor y las voces gracias al queroseno.
Atentamente les saluda,
Francisco Pardo.
Quisiera expresarles mi preocupación por el paradero de mi vecino, el señor Matías (anexo señas concretas en carta adjunta). Hace dos días que el susodicho no aparece por su domicilio y, considerando que no me consta que tenga familia, me inquieta la sospecha de que algo haya podido ocurrirle. Les ruego investiguen el paradero del mencionado.
Se despide atentamente,
Francisco Pardo.
Estimado señor Pardo,
Respondemos a su solicitud con número 233.241.789 comunicándole que el asunto que expone no es competencia del Ayuntamiento sino de la Policía Municipal.
Cordialmente,
Ayuntamiento de Torre La Nueva
Señores:
La policía insiste en convencerme de que la supuesta amante del señor Matías ha declarado que el aludido se ha mudado a las islas Fiyi. ¡Qué va a mudarse! ¡Si odia la playa! Cierto es que el piso estaba vacío cuando una patrulla se personó a comprobar el domicilio, pero a mí no me engañan. Oigo ruidos sospechosos por las noches. Algo grave ha sucedido.
Saludos,
Francisco Pardo.
Estimado señor Pardo,
Respondemos a su solicitud con número 233.241.945 comunicándole que el asunto que expone no es competencia del Ayuntamiento sino de la Policía Municipal.
Cordialmente,
Ayuntamiento de Torre La Nueva
Un olor nauseabundo llega desde el piso del señor Matías y gritos aterradores reclaman mi atención desde su rellano. ¡Ayúdenme! Hagan algo, ¡lo que sea!
Estimado señor Pardo,
Respondemos a su solicitud con número 234.110.004 comunicándole que el asunto que expone no es competencia del Ayuntamiento sino de la Policía Municipal.
Cordialmente,
Ayuntamiento de Torre La Nueva
Apreciados señores:
Como podrán comprobar, les escribo desde mi nuevo domicilio. Descanso mucho más tranquilo desde que logré acabar con el olor y las voces gracias al queroseno.
Atentamente les saluda,
Francisco Pardo.
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